sábado, 19 de diciembre de 2009





Siempre se desea hacer las cosas bien, pero tambien se espera una recompensa, un aliciente que nos sintamos felices con el acto de bondad, pero no es asi, el acto bueno no tiene que darnos satisfaccion, solo en nuestro interior saber que lo hemos hecho bien, la tranquilidad de nuestro espiritu es la recompensa.
La paz es la compensacion secreta, el saber que lo correcto esta hecho, sin embargo nos quedamos un poco con el amargo sabor de que nuestra accion no ha sido valorada, y es que nos hace falta ese pequeño atractivo de la recompensa.

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