miércoles, 28 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Todos los días en la oración nos encontramos con Dios, un Dios cercano y oyente a nuestro dialogo intimo entre los dos. Cuando nuestra alma esta enferma por la depresión puede ser una evasión y un modo de meditar para avanzar hacia delante en el camino de encontrar esa salud para nuestro espíritu.