La vida es un cúmulo de deseos y al final de ella cuando meditamos nuestra trayectoria vital nos damos cuenta que no nos llego nuestra rana que se convirtiera en príncipe y que el príncipe que nos llego en nada se parecía al soñado en nuestra infancia.
Hemos andado un largo camino y al mirar hacia atrás unas veces la tristeza y otras la nostalgia nos embarga el corazón.
No sabemos si se hubiesen producido los sueños de pequeñas si hubiese sido nuestra vida mejor o peor, pero en esos momentos de bajon siempre pensaremos que hubiese pasado.
El destino no lo sabremos nunca, por eso eso el dolor de lo que pudo ser y no ha sido es constante
jueves, 17 de mayo de 2018
martes, 23 de enero de 2018
Tengo miedo a las traiciones de las amistades, no comprendo como personas que se dicen amigas son capaces de traicionar a quien han demostrado una amistad sincera.
Cuanto mas me da miedo de aquellas personas que espiritualmente son responsables de nuestras almas y también caen en el pecado de la envidia y el rumor barato, haciendo poner en dudas y promover las ideas falsas extendidas por los que quieren que determinadas personas caigan de sus estatus de veracidad.
Cuanto mas me da miedo de aquellas personas que espiritualmente son responsables de nuestras almas y también caen en el pecado de la envidia y el rumor barato, haciendo poner en dudas y promover las ideas falsas extendidas por los que quieren que determinadas personas caigan de sus estatus de veracidad.
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