La Eucaristia es el centro de la vida del cristiano, es donde encontramos al amor de nuestra vida, donde nos alimentamos del alimento unico y extraordinario, es el centro vital, el motor de la existencia, nuestra alegria.
Por eso el cristiano es un hombre enamorado de la eucaristia, su experiencia la debe llevar a la vida cotidiana, su union con Cristo es un planteamiento de vida que tiene que estar presente en el sencillo devenir cotidiano.
Cristo vive a traves de nosotros, Cristo se hace presente en el pobre, en el enfermo, en el sufriente cuando el cristiano de acerca.
Somos las manos, los brazos , los pies de Cristo.
