Soñé, soñando que soñaba, y en mi sueño era una roca inamovible,un cuerpo inerte,angustia y pavor sentía ,paralizada pero viva, veía y no respondía, muerta y viva.
viernes, 10 de mayo de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Todos los días en la oración nos encontramos con Dios, un Dios cercano y oyente a nuestro dialogo intimo entre los dos. Cuando nuestra alma esta enferma por la depresión puede ser una evasión y un modo de meditar para avanzar hacia delante en el camino de encontrar esa salud para nuestro espíritu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario