domingo, 28 de agosto de 2016

El vacío de los hijos

Nacieron mis hijas en un hogar muy lleno de amor, ellas fueron muy deseadas, toda su niñez fue entre risas y enfados como la de cualquier niño pequeño, cuando se iban de campamento pasaba por su dormitorio y me quedaba mirando con la nostalgia de verlas saltar de cama en cama y gritarles que se callaran.
Crecieron y surgieron los problemas de la adolescencia, que fueron bien pocos, pues tengo que reconocer que tuve la suerte de tener unas hijas muy juiciosas y con los pies en el suelo.
Llegaron los tiempos de los noviazgos y apenas las veía entre los estudios y el paseo.
Un buen día empezamos a preparar sus bodas una primero y otra después. Con las prisas de las preparaciones pasaban los días sin darme cuenta y de pronto un dormitorio apareció en silencio, pero me quedaba la otra y no me di cuenta que se habían hecho mayores mis pequeñas y queridas palomitas, y que igual que la primera la segunda volaría muy pronto, así paso y el silencio era en dos dormitorios.
Entonces en mi corazón empezaban los gritos " donde estáis","quiero veros", "os necesito".
Pero ellas tenían ahora sus hogares  vendrían sus hijos y vivirían su vida, como yo la viví en mi momento.
¡Que pronto había pasado!, de mamá pase a abuela, de esposa pase a ser la abuela que esta en casa, ya nada era igual, solo la esperanza del sábado los gritos de mis nietos y el beso cada vez mas deseado de mis palomitas que volaron del nido para hacer el suyo propio.

martes, 19 de julio de 2016

Luchar es mi obligacion

Lucho y lucho y vuelvo al principio,y es que es mas fácil vivir sin luchar quedar en ese dolor del alma.

Pero debo pensar que no puedo seguir sin luchar con fuerza,mi vida se merece vivirla en plenitud y para eso debo dejar de ser víctima y mirar hacia delante,saltar muros,ríos y valles y volver a ser la de antes que se comía el mundo.

sábado, 16 de julio de 2016

Tristeza sin motivo

Quisiera saber de donde viene esta tristeza que me compuge el corazón y me ata el alma, que los ojos me pone húmedos y que me hace no tener ganas de vivir, de poder estar a la altura de  una mujer  que tiene  en su casa con su marido o su hijos y nietos, estoy opaca en mis pensamientos mis movimientos son lentos el sueño no es tranquilo.
La medicación no es tan efectiva y mi impaciencia es  atroz.
¡Como deseo volver a tener mi euforia alegre de mi juventud!, que mi corazón goce con los pequeños detalles diarios, de reír con el corazón y que me brillen los ojos, que esa felicidad llene a mi corazón  se agite dentro de mi, mirarme al espejo y mi cara no sea extraña y seria.

viernes, 24 de junio de 2016

No encuentro mi camino




¡Madre!, hija perdida soy, no encuentro mi camino, ni la paz en el mundo, todo es contrariedad y dolor,¡ ayúdame!.
Como cuando veías a tu hijo vilipendiado y no podías hacer nada, me encuentro atormentada por los  demás que se desahogan en mi, soy su forma de desahogarse de sus problemas, en mi rompen sus genios.
¡Que fácil es tener a quien culpar las propias faltas!, pero yo callo, callo por miedo, y quizás porque mi autoestima esta tan destruida que creo ser siempre la culpable de todas las situaciones.
¡Madre!, se que no soy perfecta y de que soy pecadora, pero hay momentos que mi alma ya no puede mas , que me encuentro hundida sin saber si es cierto lo que vivo o es un sueño, quisiera despertar y encontrarme con cariño y amor,pero lo que encuentro es caras hostiles.

No encuentro mi camino




¡Madre!, hija perdida soy, no encuentro mi camino, ni la paz en el mundo, todo es contrariedad y dolor,¡ ayúdame!.
Como cuando veías a tu hijo vilipendiado y no podías hacer nada, me encuentro atormentada por los  demás que se desahogan en mi, soy su forma de desahogarse de sus problemas, en mi rompen sus genios.
¡Que fácil es tener a quien culpar las propias faltas!, pero yo callo, callo por miedo, y quizás porque mi autoestima esta tan destruida que creo ser siempre la culpable de todas las situaciones.
¡Madre!, se que no soy perfecta y de que soy pecadora, pero hay momentos que mi alma ya no puede mas , que me encuentro hundida sin saber si es cierto lo que vivo o es un sueño, quisiera despertar y encontrarme con cariño y amor,pero lo que encuentro es caras hostiles.

Indesición





¿ Cuando muere un amor?, puede ser que el mio este muriendo y no me de cuenta, puede ser que sea como siempre la ultima en saber de mi fracaso.
Siempre ha sido una comunicación muy económica en palabras, pero últimamente es solo bilateral y encima son discusiones mas o menos altivas.
Puede ser su enfermedad, puede ser mi depresión.
Dicen que hay que alimentar el amor, pero ¿siempre las mujeres?, me pregunto si los hombres también deben ser conscientes de cuidar las relaciones, pero desde siempre he sido yo la que ha buscado que esto funcione, yo la que callo, yo la que hago las paces, la que pide perdón sin ser la culpable, siempre yo.
Así han sido todos estos años, he procurado siempre la paz entre ambos  y la felicidad de él, ¿ pero y la mía?,¿ no merezco ser feliz?.
La depresión me abre puertas y pensamientos antes no vistos, sin embargo para que si no soy capaz de ser fuerte y defender mi autonomía y mi felicidad.